viernes, diciembre 29, 2006

El infierno

Ese día estaban ahi todos, como olvidarlo, aun que a estas alturas probablemente ya nadie lo recuerde, fue hace tanto tiempo, yo se que margarita nunca lo podrá olvidar. Mientras estábamos sentados ahi todos, la mayoría con esas caras largas de funeral; magi se acerco a mi y me pregunto, como quien pregunta por primera vez a un desconocido la hora, ¿tu crees que se valla a morir? la mire con esos ojos de no me importa que he llevado a cuestas desde que ángel murió y le respondí como si en verdad fuera al aire a quien le respondía, que si se iba a morir, lo venía diciendo desde que ángel se murió, y ya era como la sentencia, lo dije 2 días antes de que ángel muriera, ahora lo decía 2 días antes, magi se puso inconsolable, se dejo caer en el sofá de toda la vida y todos los presentes cambiaron su rostro, ahora parecían angustiados, arto de esa escena me levante y me dirigí a la sala, en la puerta estaba Maria, con esa mirada de no debiste decírselo, le clave la mira y le respondí, ella lo pregunto, mientras se hacia a un lado sin dejar de verme, salí a la sala y mietras caminaba hacía la entrada principal pensaba si todo esto era necesario...

Destierro

Algunas veces,
antes de morir te puede sentir,
no lo pude evitar, lo siento;
hoy te veo salir
sin poder hacer nada ya
yo te obligue, te orille,
no te deje opción.

nunca te llame,
tal vez nunca te quise
te olvido, pero a veces te oigo gritar.

cuando te vi, cambie;
cuando por fin sentí tu piel
un escalofrió recorrió mi ser
en ese instante morí.

en tu partida, mi corazón se aceleró;
te alejaste, y mi alma se apaciguo,

nunca te quise, de todas las oraciones
no hay otra mas cierta que esa.

Tu sangre corre lentamente,
entre mis ojos, la veo, mas turbia
mas angustiante, y por fin termina.
Mi vida se va, se extraña.
Mi vida se vuelve calma y paz...

jueves, diciembre 07, 2006

Un trato

podemos jugar entre las sombras,
como dos extraños de la noche,
sin miedos, sin sensatez;
hagamos un trato,

de no enamorarnos
de no perder el sentido,

de no llorar entre las sombras,
no amar y caer, de no sentir como

se nos va la vida al amanecer,
y al atardecer renacer.
juguemos solo tu y yo;
este día, esta noche,
despues... mañana ya no estaré mas
Miran los ojos con extraño recelo, varados, finados, cada uno al cielo
Ghysell